Cada vez es más habitual que las mujeres lleguen a consulta cuando el problema ya está instaurado: pérdidas de orina, dolor pélvico, sensación de peso, dificultad para recuperar el abdomen o una diástasis abdominal que no termina de mejorar.
Y casi siempre aparece la misma frase: “Ojalá hubiera hecho algo antes”.
Por eso el caso de Montse es tan relevante. No vino por dolor, ni por pérdidas, ni por molestias. Vino antes de quedarse embarazada, con un único objetivo: preparar su cuerpo para reducir el riesgo de problemas posteriores. Y eso, aunque todavía se habla poco de ello, tiene nombre propio: prevención primaria en salud femenina.
Preparar el cuerpo antes del embarazo —y en especial el suelo pélvico y el sistema abdominal— no es un extra ni una moda, es una decisión consciente basada en evidencia y sentido común.
El caso de Montse: prevención primaria antes del embarazo
Montse acudió a consulta para una valoración de suelo pélvico previa al embarazo.
No presentaba síntomas evidentes:
- No tenía pérdidas de orina
- No sentía dolor
- No notaba pesadez vaginal
Lo único que refería, como tantas mujeres, era estreñimiento, un dato que muchas veces se normaliza pero que ya nos habla de cómo está funcionando el sistema abdomino-pélvico.
Su objetivo era claro: evitar problemas frecuentes tras el embarazo, como la incontinencia urinaria o la diástasis abdominal.
Y durante la valoración apareció algo muy habitual: aunque “todo parecía estar bien”, existía debilidad muscular y una mala sincronía del sistema abdomino-pélvico-perineal.
Eso es prevención primaria: intervenir antes de que aparezca el síntoma, cuando todavía estamos a tiempo de cambiar el pronóstico.
Qué ocurre en el cuerpo después del embarazo: una visión fisioterapéutica
Tras un embarazo y un parto, el cuerpo atraviesa un proceso de readaptación global que afecta a varios sistemas.
- Útero y suelo pélvico: el útero inicia su involución y aparece el sangrado posparto. Los tejidos del suelo pélvico pueden quedar distendidos o debilitados, especialmente si hubo desgarros o parto instrumental, lo que se asocia a síntomas como pérdidas de orina, sensación de peso o dolor pélvico.
- Hormonas y metabolismo: tras el parto se produce una caída brusca de las hormonas del embarazo. Si hay lactancia, estos cambios pueden influir en el estado de ánimo, el sueño, la sequedad vaginal y la capacidad de recuperación de los tejidos.
- Sistema cardiovascular: en los primeros días se producen reajustes importantes en la redistribución de líquidos y la tolerancia al esfuerzo.
- Abdomen, core y postura: después de meses de cambios de carga, es frecuente encontrar debilidad del core, alteración del control abdominal y cambios posturales, lo que hace imprescindible una vuelta progresiva y bien planificada al ejercicio.
Cómo se altera el sistema abdomino-pélvico tras el embarazo
Diástasis abdominal: pérdida de sostén y función
Durante el embarazo, el abdomen se adapta para dejar espacio al bebé y la línea alba se va estirando. En muchas mujeres, después del parto, los rectos abdominales quedan más separados de lo habitual: lo que conocemos como diástasis abdominal.
Esto puede aparecer tanto por encima como por debajo del ombligo y es muy frecuente en el posparto inmediato. En muchos casos mejora de forma espontánea, pero no siempre.
Lo importante —y esto es algo que explico mucho en consulta— no es solo la separación en sí, sino cómo responde ese tejido cuando el cuerpo se mueve.
Un abdomen puede verse “cerrado” y no funcionar bien, o tener cierta separación y ser completamente funcional.
Cuando la línea alba no es capaz de transmitir tensión de forma eficaz, el cuerpo pierde sostén y empiezan a aparecer sensaciones como falta de fuerza, abdomen blando o inseguridad al moverse.
El core como sistema de estabilidad, no solo abdominales
El core no es solo lo que se ve por fuera. Es un sistema profundo que trabaja de forma coordinada para sostenernos y movernos con seguridad.
Incluye el transverso del abdomen, el diafragma, el suelo pélvico y los pequeños músculos profundos de la espalda.
Durante el embarazo y el parto, este sistema se estira, se adapta y, muchas veces, pierde sincronía.
Después del parto es muy común sentir:
- Menos estabilidad en la zona lumbar o la pelvis
- Dolor de espalda o molestias pélvicas
- Sensación de abdomen “desconectado” o sin control
No es falta de ganas ni de esfuerzo: es un sistema que necesita volver a coordinarse.
Te dejo este estudio por si quieres leer más
Cambios posturales persistentes tras el embarazo
Durante meses, el peso del abdomen va hacia delante y el cuerpo se adapta como puede:
la pelvis bascula, la curva lumbar aumenta y ciertos músculos trabajan de más.
Después del parto, estos patrones no desaparecen automáticamente.
El cuerpo necesita tiempo y, sobre todo, reeducación del movimiento para recuperar equilibrio, estabilidad y comodidad en el día a día.
Por eso muchas mujeres siguen con dolor o sensación de rigidez meses después, aunque “todo haya salido bien”.
Por qué el ejercicio antes del embarazo marca la diferencia
Todo esto es lo que vemos cuando el cuerpo tiene que adaptarse sin una preparación previa. Y aquí es donde el ejercicio antes del embarazo y la fisioterapia preventiva cobran verdadero sentido.
Te dejo esta revisión de 2025 donde concluyen que: “un enfoque integral del bienestar físico, emocional, nutricional, ambiental y social es esencial para la atención preconcepcional”.
Llegar al embarazo en mejor forma cambia cómo el cuerpo responde
La evidencia científica actual muestra que llegar al embarazo con un buen nivel de condición física (Aquí el link) cambia cómo el cuerpo responde
Cuando una mujer llega al embarazo con un buen estado físico general, el cuerpo tolera mejor los cambios que vienen después.
La evidencia científica actual lo asocia a mayor bienestar físico y mental, menor riesgo de complicaciones metabólicas y un mejor control del peso.
En la práctica, significa que el cuerpo no parte de cero: ya tiene recursos para adaptarse al esfuerzo del embarazo.
Un core trabajado protege durante y después
Tener una base de fuerza y control antes del embarazo ayuda a que el cuerpo se sostenga mejor cuando cambia el centro de gravedad.
- Mejora la estabilidad postural,
- Reduce la aparición de dolor lumbar o pélvico
- Facilita los ajustes que el cuerpo necesita hacer durante la gestación.
Aunque no todo se ha estudiado solo antes de concebir, llegar con una base sólida marca la diferencia en el embarazo y el posparto.
Un suelo pélvico fuerte antes, menos problemas después
El entrenamiento del suelo pélvico antes del embarazo reduce el riesgo de incontinencia durante y después del parto.
Además, partir de una buena fuerza inicial se asocia a una mejor función mantenida en el tiempo y puede disminuir el riesgo de desgarros severos.
No se trata de hacer más ejercicios, sino de hacerlos bien y en el momento adecuado.
Mejor movimiento, menos compensaciones
El trabajo previo de fuerza y control mejora la forma en la que el cuerpo se mueve y responde al aumento de peso.
Cuando los patrones de movimiento son más eficientes, el cuerpo compensa menos y aparecen menos sobrecargas.
Menos compensaciones hoy, menos dolor mañana.
Beneficios que se notan a largo plazo
La actividad física antes del embarazo no solo influye en la gestación, también en cómo se vive el posparto.
Una mejor base corporal suele traducirse en una recuperación más rápida, menos dolor persistente y mejor función del suelo pélvico con el paso del tiempo.
Qué entendemos por trabajo preventivo en fisioterapia
Todo esto es lo que ocurre cuando el cuerpo tiene que adaptarse sin una preparación previa.
Y aquí es donde preparar el cuerpo antes del embarazo, desde la fisioterapia, cobra verdadero sentido.
Cuando hablamos de prevención, no nos referimos a hacer ejercicios al azar, sino a entender cómo está funcionando el cuerpo antes de que aparezca el problema.
En consulta, el trabajo preventivo suele incluir:
- Una valoración individualizada del sistema lumbopélvico, la postura y los síntomas.
- Educación y conciencia corporal para coordinar suelo pélvico, respiración y gestión de presiones.
- Un programa progresivo de fuerza que integre suelo pélvico, abdomen y cadera.
- Seguimiento en casos de mayor riesgo o cuando aparecen síntomas persistentes.
Conclusión: la importancia de preparar el cuerpo antes del embarazo
Preparar el cuerpo antes de un embarazo no es exagerado ni innecesario. Es una estrategia preventiva con sentido clínico.
✔ Mejora la condición física general
✔ Fortalece core y suelo pélvico
✔ Reduce riesgo de incontinencia y dolor, así lo respalda la evidencia
✔ Facilita la recuperación posparto
En definitiva, el ejercicio antes del embarazo bien planificado es una inversión en salud futura, no solo durante la gestación, sino también a largo plazo.
Desde la fisioterapia, acompañar este proceso antes marca la diferencia después.
Espero y deseo que esta lectura te haya aportado claridad.
Mi intención es precisamente esa: generar información rigurosa y útil, que te sirva tanto ahora como en el futuro para cuidar tu salud.
Si te han surgido dudas, quieres profundizar más o te gustaría que trabajáramos juntas, no dudes en contactarme. Estaré encantada de acompañarte y valorar tu caso de forma individual.

